La construcción de significado ocurre cuando las personas interpretan imágenes, palabras, sonidos y símbolos, atribuyéndoles sentido a partir de sus experiencias previas, cultura, emociones y contexto social.
En publicidad, esto transforma completamente el rol del creativo: ya no solo se diseñan piezas visuales, sino interpretaciones mentales. El publicista estratégico diseña experiencias simbólicas que activan lecturas específicas en la audiencia.
Los factores que moldean esta construcción incluyen: experiencias previas, cultura, emociones, creencias y valores, y el contexto social en que se recibe el mensaje.